IA y Deuda Cognitiva

¿Qué es la deuda cognitiva?

Con la llegada de la inteligencia artificial, muchas tareas mentales cotidianas (buscar, decidir, recordar, escribir, traducir) pueden ser delegadas a un sistema. Esto, aunque útil, puede generar lo que algunos autores llaman "deuda cognitiva": una dependencia creciente de la tecnología que empobrece ciertas funciones mentales si no se equilibran con pensamiento propio.

Confiar ciegamente en herramientas automáticas puede llevar a una pérdida paulatina de habilidades como la atención sostenida, el análisis crítico o la toma de decisiones. La IA no es mala en sí, pero el modo en que la usamos puede influir en nuestra manera de pensar.

El desafío es integrar estas tecnologías sin dejar de activar nuestros propios recursos mentales. Preguntarnos, reflexionar, equivocarnos, decidir, seguir pensando. La IA puede ser una aliada si no sustituye aquello que hace a nuestra subjetividad.